jidaigekipedia.comEl hombre sin pasadoTambién conocida internacionalmente por su título original,
Yami no Karyudo se estrenó al año siguiente de
Bandits vs Samurai Squadron y fue dirigida por el mismo director: Hideo Gosha. Teniendo eso en cuenta y que, como ya hiciera la primera vez, las he visto las dos seguidas, no he podido evitar comparar los escenarios, el papel casi idéntico del protagonista Tatsuya Nakadai, la época en la que se ambienta, y la trama, con una organización criminal que se enfrenta a persecución policial.
Sinopsis: en un ambiente de corrupción política surge a finales del siglo XVIII un grupo de asesinos llamados "Cazadores de la Noche”, dirigidos por Gomyo Kiyoemon. A su banda se une Yataro Tanigawa, un hombre que olvidó por completo su pasado y se aferra al presente con mas temor que deseo por recordar. La lealtad incondicional que demuestra por su jefe se pone a prueba cuando los recuerdos comienzan a salir a la luz y se descubre que es el hombre clave que marcará el curso de los acontecimientos.
Esta vez son 140 minutos de duración, pero la historia se desarrolla muy tarde, con una lentitud aplastante, y sin dejarme atrapar por ella en ningún momento. Discurre entre un sinfín de asesinatos, algunos al estilo yakuza y otros perpetrados por el ronin, tanto unos como otros rodados con mucho realismo. Destaca la fuerza y la energía con que Hideo Gosha dota a sus personajes femeninos, que esta vez no usan tanto la astucia y la seducción como las manos y los cuchillos. Así que veremos a las asesinas enfrentarse a hombres duros en el cuerpo a cuerpo, forcejeando con valor y en total igual de condiciones.
Otro punto interesante es el excelente uso que se hace de las cámaras. El recurso que más se repite es el de desplazar la imagen con infinita lentitud cada vez que hay un diálogo entre dos personas, dejando a ambas en un lateral y poniendo en primer plano algún elemento del decorado. No en vano la mejor escena de la película es cuando a Tanigawa le alcanza su pasado y giramos a su alrededor como un torbellino de recuerdos, mientras el jefe Gomyo escucha desde el piso superior en un precioso fotograma que he elegido para ilustrar el comentario.
Los minutos finales me dividen el corazón. Por un lado no me cuesta mucho reconocer que estéticamente son una preciosidad, con su música, sus escenarios al aire libre, su fuerza, y su elegancia. Sin embargo, me parece que es una elección muy fácil para terminar la historia.
Opino que es peor y menos entretenida que
Bandits vs Samurai Squadron, pero sigue valiendo la pena verla, sobre todo para todo aquel que, como yo, se considere un fan incondicional de Hideo Gosha y Tatsuya Nakadai.