al fin y al cabo lo triste supone el otro 50% de las posibilidades
Eso sería, pienso, si el cine comercial respondiera a la lógica, pero no responde a la lógica, sino a lo que la gente quiere ver (o ellos suponen que quieren ver... o se han empeñado en que vean porque si...
). Pero lo cierto es que el 99% (y soy generoso) son finales felices, muchas veces absolutamente imposibles y otras tantas absolutamente convencionales, que simple y llanamente contradicen la propia película si es necesario (no digo que este sea el caso, precisamente). Cuando vemos en una película comercial una bomba a punto de estallar, pese a que toda la película se fundamente en esa tensión, sabemos perfectamente que no va a estallar, que el protagonista no va a morir, por muy mal que lo pase, o que no va a perder, por muy mal que lleve el combate. A mi ese mundo de certezas me descorazona, y eso era lo que me sorprendió y me atrajo del cine hongkonés: nada era previsible. La bomba podía estallar, el protagonista morir (y ni tan siquiera al final de la película) y perder, también podían perder. A otro cine se lo perdonaría (es lo que han hecho siempre), pero el hongkonés me parecía el único que dejaba un lugar para lo inexperado, y visto lo visto, ya no será así: Hong Kong será un lugar más.
¡PUEDE HABER SPOILERS, AVISO!
Pues yo no sé cómo serán otras pelis de Hong Kong, porque la verdad es que no he visto muchas, pero de
The Beast Stalker te puedo decir que no he tenido la sensación de que sea una peli con final convencional de "perfil Hollywood". No es convencional cerrar la peli como se cierra en esta ocasión, con ese accidente de tráfico con el que se inicia y se cierra el ciclo, incorporándose el "malo" y su mujer y entendiendo por qué están en el patético estado de salud en el que se encuentran. No es una película maniquea, de malos muy malos y de buenos muy buenos. Tanto los unos como los otros al final muestran tener un lado humano, que es lo que me parece que hace de esta peli una peli grande: ni los unos son héroes, ni los otros son villanos.
Cuando a la fiscal la ponen en el brete de tener que elegir entre perder a su segunda hija y falsificar unas pruebas, está por hacer lo segundo. O sea, que la chica es humana, y prefiere que su hija salve el pellejo, aunque con eso tenga que incumplir con su deber. En Hollywwod podrá haber madres o padres vengadores capaces de sacar el hígado a los secuestradores de su hija, pero jamás faltarán al cumplimiento del deber: la moral kantiana predomina en Hollywood y eso de que el héroe no cumpla con las tareas o caiga en la corrupción es peor moralmente que si el prota sodomizara a su hermana. En
The Beast Stalker eso no sucede.
En cuanto al "malo", vemos que al final no es tan tremendo como parece: es humano, todo lo está haciendo para sacar adelante a su mujer y al final se derrumba, se ve derrotado, y lo único que pide es lo único que le importa en este mundo: quiere ver a su mujer. Eso tampoco es muy Hollywood, donde las convenciones mandan que el villano es capaz de vender hasta a su madre si con ello logra sus objetivos.
La verdad es que la peli no me ha parecido ningún dejà vu. Me ha parecido algo fresco, distinto y sobre todo humano, pues no ves actitudes heroicas, sino simplemente normales, las que podrían corresponder a cualquiera de nosotros.
Un saludo