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CitarEl iraní Jafar Panahi ha puesto broche de oro a la Berlinale con 'Offside', un prodigio sobre represión y fútbol en el Irán milagrosamente clasificado para el Mundial de Alemania, al que acompañó en la última jornada a concurso 'Requiem', un exponente del nuevo cine alemán.
Irán, derechos de la mujer y fútbol: qué más podía pedir una Berlinale deliberadamente política para el cierre de aspirantes a Osos y a cinco meses de la apertura del Mundial.
Por si fuera poco, 'Offside' lleva el sello de Panahi, uno de los nombres más sólidos del cine de Irán, que durante años no ha podido estrenar allí.
La Berlinale no está reñida con los milagros, como se demostró el viernes. Rodar una película prácticamente en un día, sin saber cuál será su desenlace —fiesta en la calle o desolación— e infiltrar a cinco muchachas en un estadio, en un país donde está prohibido su acceso a los partidos, forma parte del prodigio de 'Offside'.
Todos esos elementos confluyen en la película de Panahi, una historia sencilla de unas chicas que se disfrazan de muchacho para lograr entrar en el estadio donde se disputa el partido Irán-Bahrein, decisivo para la clasificación para el Mundial.
En lugar de infiltrarse, acaban acorraladas entre las vallas de seguridad y custodiadas por soldados iraníes. En lugar de fútbol en directo desde el graderío y con 100.000 aficionados, deben conformarse con la locución improvisada de un soldado, desde cuyo ángulo apenas se ve un saque de esquina.
Exponente de la represión y censura en Irán
Limitaciones, insultos, miedo a las consecuencias de la travesura de cinco muchachas que aman tanto el fútbol como a su país, exponente de la represión impuesta por el régimen de Teherán a su población, de la que la censura al cine es sólo una parte.
"Hasta cinco días antes del rodaje, las autoridades no sabían que estaba yo detrás del guión, porque lo registré con otro nombre. Cuando se enteraron, ya no pudieron frenarlo", explicó Panahi, quien a estas alturas no sabe aún si su película llegará a estrenarse en su país.
"Hacer la película era como un sueño, como lo era que Irán esté en el Mundial de Alemania, y espero que mis compatriotas puedan ver la película. Pero no dejaré que le corten ni una escena", dijo.
Sus actores son "muchachos y muchachas que no saben nada de cine", explicó, rodaron mayoritariamente en directo, en paralelo a lo que ocurría en el estadio y sin saber qué harían con su film si Irán no se clasificaba, y llegaron a Berlín con el compromiso de seguir trabajando por la supervivencia del cine iraní.
"Volveré a mi país y seguiré trabajando ahí", afirmó Panahi, quien pese al contenido de su film y la denuncia de la opresión de la mujer, no hace un retrato agrio de Irán, sino que trata el tema en clave de comedia, sin tiranos "visibles".
"Los iraníes somos una gran familia. El servicio militar es obligatorio y los soldados no pueden saltarse las reglas, pero son parte de esa familia", dijo respecto a la complicidad que se establece entre éstos y las muchachas que tienen "acorraladas".
'Offside' era el segundo film iraní a concurso tras el durísimo 'Zemestan', de Rafi Pitts, y supuso el regreso de esa cinematografía a la sección oficial de la Berlinale tras treinta años de sequía.
Unas fotos de la peli (no son capturas):
Tiene una pinta tremenda a ver si alguien se anima con los subs saludos
Yo misma me pongo, si no hay nadie =)
No, no, estoy en ello, perdón por dar falsas esperanzas de rapidez, es que ha tardado en bajarme, justo hoy la tengo completa para repasarlos con la peli delante. A ver si esta semana me da tiempo :leer:
no deja de ser un pelin mojigata y no ahondar en ciertos aspectos, además no me la creo, no creo en esa actitud más bien pacífica de los hombres hacía las mujeres, y creo que no llega a tener el fecto reivindicativo del que tanto hace gala, se difumina por el camino...No siempre hay que esperar que las películas reinvidicativas presenten como un hombre azota a una mujer. Esta va de reivindicar un territorio vedado a las mujeres, con hombres, si no motivados, buenos, que los hay en todas partes. Si te explican lo que era España en los años 50, por ejemplo, era lo mismo. No más prejuicios. también se puede reivindicar, sutilmente, con una sonrisa. ¿Es necesario ver agresiones para darse cuenta de las injusticias? Las mayores injusticias se presentan veladas, amparadas en la legalidad, disfrazadas. Aquí se quiere concienciar, simplemente, que una mujer puede ir donde quiera y todos sabemos que no es fácil. Y encima alguien lo tacha de mojigatería.